«Se necesitan medidas urgentes»: las muertes por cólera aumentan en Somalia, Kenia y Etiopía

Con un tratamiento rápido, más del 99% de los pacientes se recupera por completo. Pero, a pesar de ser prevenible, las muertes por cólera están aumentando en Somalia, Kenia y Etiopía, donde se necesitan medidas urgentes. “Cuando estamos dando fin a un brote en un lugar, comienza uno nuevo en otro lugar”, explica nuestra compañera en Etiopía, Samreen Hussain.

Por Tetiana Gaviuk, responsable de comunicaciones en Médicos Sin Fronteras

“El cólera es una infección bacteriana aguda causada por la ingesta de alimentos o agua contaminada con la bacteria Vibrio cholerae. La enfermedad se propaga rápidamente en lugares sin agua potable o saneamiento adecuado, causando diarrea severa que puede provocar la muerte en cuestión de horas si no se trata.

Con un tratamiento rápido, más del 99% de los pacientes se recupera por completo. Sin embargo, a pesar de ser prevenible, las muertes por cólera están aumentando en el Cuerno de África.

Los factores que impulsan la propagación del cólera incluyen el hacinamiento, las malas condiciones de vida, la escasez de agua y la mala calidad de la misma. Pero también contribuyen la falta de saneamiento adecuado, instalaciones de gestión de desechos y opciones de tratamiento de agua.

Los recientes brotes han agravado la precariedad de la población en una región donde los niveles de desnutrición son siempre alarmantes, los brotes de enfermedades son frecuentes y a menudo las personas se ven obligadas a desplazarse. Esto impulsa la transmisión transfronteriza de la enfermedad.

Conflictos y perturbaciones climáticas

El conflicto y la inseguridad afectan a muchas de las áreas que han experimentado brotes de cólera en el Cuerno de África recientemente. Los conflictos pueden causar daños a la infraestructura y evitar que las personas accedan a los servicios y la atención médica a los que tenían acceso anteriormente.

El conflicto y la inseguridad también obligan a las personas a huir de sus hogares. Esto les deja frecuentemente viviendo en refugios improvisados y abarrotados con poco acceso a agua limpia y saneamiento adecuado.

El aumento del movimiento de personas también se debe a perturbaciones climáticas, como graves sequías e inundaciones. Una mezcla mortal de factores relacionados con el clima en el Cuerno de África ha contribuido a la propagación del cólera.

Personas esperando para acceder a agua limpia en el campo de refugiados de Dagahaley. Allí, las condiciones de saneamiento han empeorado en los últimos meses. El prolongado brote de cólera no ha hecho más que agravar la ya de por sí grave situación. Kenia, mayo de 2023. © MSF

Al ser una enfermedad sensible al clima, el cólera prevalece más cuando las temperaturas son altas y las condiciones de lluvia están cambiando. El inicio del fenómeno de El Niño (el calentamiento de la temperatura de la superficie del mar que ocurre cada pocos años) probablemente exacerbará el problema en África oriental y traerá consigo cambios en los patrones de lluvia, así como una mayor vulnerabilidad a las inundaciones.

Las comunidades nómadas de pastoreo han sido particularmente afectadas por las perturbaciones climáticas. Muchas han perdido su ganado y medios de vida debido a la sequía y las inundaciones, empujándoles a trasladarse a áreas urbanas. Esto, a su vez, aumenta la presión sobre los ya limitados servicios esenciales.

A menudo, las condiciones de vida de las personas desplazadas internamente en las ciudades son insalubres y de hacinamiento. Cumplir incluso con los estándares mínimos de higiene puede resultar imposible.

Sin medios para ganarse la vida, los niños y niñas en familias desplazadas son propensas a la desnutrición. Y la combinación de la desnutrición y el cólera puede aumentar la mortalidad.

Mussa, de un año, en el Centro Nutricional del Hospital Kenema de MSF. Sierra Leona. © Vincenzo Livieri

Desafíos para frenar los brotes de cólera

Los recientes brotes de cólera en el Cuerno de África han demostrado ser difíciles de contener y han requerido múltiples respuestas coordinadas para ser controlados. Los sistemas de salud pública están mal equipados, carecen de recursos humanos, suministros médicos y herramientas. Además, la inseguridad en la región dificulta el acceso físico a las comunidades afectadas por esta enfermedad.

El hecho de que el cólera esté presentándose en tantos lugares al mismo tiempo y que dure tanto tiempo dificulta enormemente su erradicación.

“Los brotes actuales de cólera en el Cuerno de África son algunos de los brotes más prolongados jamás registrados en la región. Además, hay múltiples brotes ocurriendo al mismo tiempo”, explica Samreen Hussain, nuestra coordinadora médica en Etiopía. “Cuando estamos dando fin a un brote en un lugar, comienza uno nuevo en otro lugar”.

Los desafíos ambientales también son un obstáculo. Las graves inundaciones en Somalia y Etiopía han aumentado el riesgo de brotes de cólera, con la contaminación de las fuentes de agua que contribuyen a un suministro de agua poco confiable y un saneamiento deficiente. Las inundaciones también han dificultado el acceso de las organizaciones de ayuda a algunos puntos críticos donde hay casos de cólera en la región.

“En un convoy de cuatro vehículos 4×4, partimos de nuestra oficina del proyecto en Jijiga hacia la zona de Dawa, en la frontera con Kenia. Durante siete días, condujimos por caminos de tierra bordeados de cadáveres de animales en la región afectada por la sequía.

En el tercer día, fuertes lluvias desataron inundaciones generalizadas. Las carreteras y los puentes fueron arrastrados por el agua, obligándonos a buscar rutas alternativas. Nuestros autos se atascaron repetidamente en el barro al intentar cruzar cauces de ríos y tuvieron que ser remolcados. Los pasajeros tuvieron que bajarse y cruzar a pie para aligerar el peso de los autos. Solo llegamos allí de manera segura gracias a nuestros hábiles conductores”.

Mesfin Teshome realiza el triaje delante de la clínica móvil. Examina a los pacientes para detectar casos de desnutrición, responde a preguntas básicas sobre su salud y ayuda a priorizar los casos urgentes, asegurándose de que las personas con problemas de salud graves sean atendidas primero. © MSF/Julien Dewarichet

Escasez de fondos

Un desafío importante en la prevención y respuesta oportuna a los brotes de enfermedades, como el cólera, es la crónica escasez de fondos asignados a la respuesta humanitaria. 

En mayo de 2023, los donantes internacionales se comprometieron a proporcionar solo 2.400 millones de dólares de los 7.000 millones necesarios para la asistencia humanitaria a las personas del Cuerno de África afectadas por la sequía y el conflicto.

En Dadaab, un complejo de campos para personas refugiadas cerca de la frontera entre Kenia y Somalia, la falta de fondos ya ha causado una catástrofe sanitaria. Allí se ha propagado el cólera desde noviembre de 2022, a pesar de los esfuerzos por prevenir la enfermedad mediante la vacunación y la educación de las personas sobre formas de mantenerse seguras.

Sin agua limpia y saneamiento adecuado, estos esfuerzos son en vano, afirma Kelly Khabala, nuestra coordinadora médica adjunta en Kenia.

“A pesar de las actividades coordinadas de promoción de la salud y una campaña de vacunación contra el cólera realizadas en febrero de 2023, este brote no será controlado si no se priorizan los recursos para intervenciones preventivas y sostenidas de agua, saneamiento e higiene”, afirma la Dra. Khabala.

“Si no se mejora la calidad y la escala del saneamiento, surgirán otras epidemias, como la hepatitis E, en los campamentos de Dadaab”, dice la Dra. Khabala. “Esto afectaría especialmente a las personas recién llegadas y a algunos de los refugiados que llevan más tiempo en los bloques y carecen de acceso a letrinas”.

Respuesta sostenible a un problema crónico de salud

Es posible prevenir el cólera administrando una vacuna oral a las personas en riesgo. Sin embargo, el aumento global de casos de cólera ha ejercido una gran presión sobre la disponibilidad de vacunas. En cualquier caso, la vacunación por sí sola no debe considerarse como la solución.

Para prevenir y controlar los brotes de cólera, se necesita un enfoque multisectorial que incluya la vigilancia epidemiológica, el agua, el saneamiento, la higiene, la movilización social, el tratamiento y la vacunación. Debe darse, además, prioridad a la mejora del acceso de las personas a agua potable segura, saneamiento adecuado e higiene.

Hoy, desde Médicos Sin Fronteras hacemos un llamado a tomar medidas urgentes para mejorar el acceso de las personas a agua limpia y saneamiento decente. Es crucial que se tomen medidas ahora para reducir la carga del cólera, tanto en el Cuerno de África como a nivel mundial, antes de que el número de muertes por esta enfermedad prevenible aumente aún más”.

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Médicos Sin Fronteras

«Somos una organización de acción médico-humanitaria: asistimos a personas amenazadas por conflictos armados, violencia, epidemias o enfermedades olvidadas, desastres naturales y exclusión de la atención médica. La acción humanitaria es un gesto solidario de sociedad civil a sociedad civil, de persona a persona, cuya finalidad es preservar la vida y aliviar el sufrimiento de otros seres humanos: esta es nuestra razón de ser.»

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