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El precio de la vida cuando pagas con coca

En la región amazónica de Guayabero (Colombia), donde se cultiva y produce pasta de coca, se compra y vende con gramos de esta sustancia, debido a la pobreza y al difícil acceso de la zona

Fotos: Andrés Cardona

Visitamos la región conocida por su cultivo de coca; allí, uno de los campamentos de las llamadas «disidencias de las FARC», fue bombardeado y murieron al menos dos menores de edad. Nos acercamos para escuchar las voces poco oídas de sus mujeres.

Estos son retratos del precio de vida en la Amazonia colombiana.

* Atardecer en el río Guayabero, en el Amazonas colombiano. Según la Agencia contra la Droga y el Crimen de la ONU (UNODC), entre los municipios de La Macarena, Vista Hermosa, Puerto Rico y Puerto Concordia, en los departamentos de Meta y San José del Guaviare, que tienen jurisdicción en el río Guayabero, hay alrededor de 2.000 hectáreas de coca.

* Cultivo de coca en la vereda Caño San José, en medio del Parque Nacional Serranía de la Macarena. Esta es la zona en la que el Gobierno nacional implementa la Operación Artemisa, una estrategia militar para recuperar la selva amazónica de actividades ilegales. La coca es el principal factor económico, pese a que es algo ilegal. Prácticamente es la plata por acá. Se la denomina mercancía y se paga por gramos. “Aquí llevamos dos o tres años que no vemos un billete. Todo es así. Todos sobrevivimos con la coca acá, vale 2.100 pesos (48 céntimos de euro) un gramo”, dicen los vecinos.

“La coca es una forma de sobrevivir, porque por aquí como no hay carretera, no pueden salir con los alimentos. Por eso cultivan coca por aquí. Antes de que yo naciera era madera, pero ya no hay madera, pues toca coca”.

* Una cerveza equivale a 1,4 gramos de base de coca; en dinero colombiano serían 3.000 pesos y en euros, 69 céntimos.

* Un rollo de papel higiénico se vende por 1,4 gramos de base de coca; en dinero colombiano serían 3.000 pesos y en euros, 69 céntimos.

“Mi mama dice que antes todo era selva y que la gente cortaba bastante madera y la vendía en los pueblos. Con la llegada de la coca vieron que era más rentable. También ya estaban molestando harto con la madera. Lo mismo de siempre: ilegal, ilegal, ilegal. La economía por acá siempre ha sido ilegal. Pero ¿si no dan una alternativa legal?”.

* La ganadería es otras de las actividades económicas de la Vereda Caño San José en el Guayabero.

* Un dibujo de la niña Danna Valentina Patarroyo Hernández, que tiene 13 años y vive en la vereda Caño Cabra. Es de sus recuerdos de cuando no podía ir a la escuela porque los integrantes de las Fuerzas Militares no la dejaban transitar.

“Ha habido abusos por parte de las fuerzas públicas a las comunidades campesinas, no han recibido trato de manera diferencia, sino un trato de guerra. Tenemos fuerzas militares erradicando cultivos de uso ilícito, pero hemos escuchado de comunidades campesinos, cómo los militares han llegado a destruir sus casas y acabar con su pan coger. Realizan disparos a personas en resistencia pacífica.”

* 10 pastillas de analgésico se venden por 1,4 gramos de base de coca; en dinero colombiano serían 3.000 pesos y en euros, 69 céntimos.

* Un teléfono móvil equivale a 191 gramos de base de coca; en dinero colombiano sería 400.000 pesos o 92,2 euros.

“Uno a veces sueña mucho. Chévere si por acá fuera, así como en otras regiones. Donde está la carretera uno siembra cultivos, espera a que pase el carro y despache eso. Que haya señal del teléfono, que haya luz, alcantarillado… ¿Será que algún día se verá esto por acá? Sueño con eso.”

* Arrieros de madera en el Puerto El Trampero en la vereda La Reforma. Antes todo era selva y que la gente cortaba bastante madera y la vendía en los pueblos. Con la llegada de la coca, vieron que esta era más rentable.

* Faisiury Gonzales Morales tiene 14 años, ella nació el día después de que su familia fue desplazada de la finca por la presencia militar.

“Conozco varios que se han ido a eso. No hay como seguir estudiando acá, es muy mala la escuela acá. Ellos no encuentran otra salida y se van para la guerrilla. Son un poco mayores que yo, cinco o seis personas que se han ido por causa de que no hay educación. Son niños y niñas, y se han ido muy jóvenes porque no pudieron seguir estudiando. Yo nunca lo he pensado, no me gusta tampoco”.

* Una libra de cebolla equivale a 1,4 gramos de base de coca; en dinero colombiano sería 3.000 pesos o 0,69 céntimos de euro.

* Una gaseosa equivale a 1,4 gramos de base de coca; en dinero colombiano sería 3.000 pesos o 0,69 céntimos de euro.

“Todos sabemos que es una zona roja. Ha estado bajo el dominio de las FARC y ahora de las disidencias. A veces vienen los helicópteros, vuelan bajo y nos dicen que nos entreguemos. Hace como mes y medio vinieron y comenzaron a lanzar panfletos que decían que nos entregásemos. Pero ¿qué nos vamos a entregar, si somos campesinos? La coca es el principal factor económico, pese a que es algo ilegal. Prácticamente es la plata por acá. Se la denomina mercancía y se paga por gramos. Aquí llevamos dos o tres años que no vemos un billete. Todo es así.

* Afiche de la antigua guerrilla de las FARC en una casa en la vereda La Reforma.

* Yesica, 15 años. Nada en el Guayabero y disfruta por algunos minutos la sensación de libertad que les proporciona el río.

“Quisiera ir a estudiar en Bogotá con mis hermanos. Después venir por aquí otra vez y ser profesora. Quisiera que arreglen los baños en la escuela. Sería más bonito si hubiera una carretera, ya habría otras formas de cultivar. Piña o cualquier cosa. Yo no quisiera trabajar en la coca, es malo para la salud, uno se puede intoxicar”.

* Este reportaje fue realizado gracias al «Fondo para investigaciones y nuevas narrativas sobre drogas», de Fundación Gabo y Open Society Foundation.

Andrés Cardona

Fotógrafo documental

Su trabajo se ha publicado en medios como: The New York Times, Lens Blog, Washington Post, Vogue, The Telegraph y Amnesty International. Los temas que documenta regularmente son: conflicto armado, deforestación, medio ambiente, derechos humanos y comunidades indígenas. Fue seleccionado como uno de los fotógrafos emergentes por el 6×6 Global Talent Program del World Press Photo (2019), ganador de la Beca W.Eugene Smith Grant (2020), ganador de la Beca de Nuevas Narrativas sobre Drogas y Delitos de Fundación Gabo y Open Society Foundation (2020), ganador de la Subvención de Emergencia del Fondo para Periodistas de la National Geographic (2020) y ganador del Fondo Global para Proyectos sobre COVID de la Magnum Foundation (2020).

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