Muñeca rota

Reportajes Muñeca rota «Todavía el corazón no le cuelga de un hilo, como cuelgan los frutos descompuestos o los retratos de pared mecidos por el viento. Todavía su corazón, hoy un

Muñeca rota

«Todavía el corazón no le cuelga de un hilo, como cuelgan los frutos descompuestos o los retratos de pared mecidos por el viento. Todavía su corazón, hoy un higo seco, bombea rozagante. Pero