Realidades (in)visibles

Bariloche es una ciudad turística de la Patagonia que vive de las apariencias. Atrás de los paisajes idílicos de la «Suiza Argentina», se esconden realidades difíciles. Ocho fotos con historias de vida que no se acercan a la postal que se intenta vender.

Por Marcelo Martínez

1. LA CASA DE DORA  |  NAHUEL HUE

Bariloche, Río Negro / Las carencias se recrudecen junto al clima invernal. La casa de Dora, vecina del barrio Nahuel Hue, es un claro ejemplo de ello.

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2. EL NEGRO  |  LAS MUTISIAS

Bariloche, Río Negro / El “negro” Mendoza sobrevivió a una vida arriba del camión; ahora le da pelea al cáncer desde su humilde casa en el barrio Las Mutisias. «Una pensión no alcanza para llenar la alacena, mucho menos para la medicación».

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3. ROSA  |  MALVINAS

Bariloche, Río Negro / Mientras un porcentaje menor de la población vive del esquí, hay miles de necesidades que durante el invierno quedan al descubierto; como las de Rosa y sus hijos, a quienes se le inunda la casa cada vez que llueve.

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4. RAMÓN  |  EL PILAR I

Bariloche, Río Negro / Ramón tiene su oficio y su techo en el El Pilar, uno de los primeros barrios de la ciudad que aún yace escondido en el Alto del paraíso turístico: donde la vulnerabilidad es extrema.

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5. MALENA  |  MALVINAS

Bariloche, Río Negro / Malena es violinista por pasión. Su mamá tiene trabajo temporario con sueldos que no alcanzan a cubrir la canasta básica; junto a sus dos hermanitas, concurren a un merendero del barrio Malvinas.

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6. MARÍA  |  TOMA 29 DE SEPTIEMBRE

Bariloche, Río Negro / A metros del basurero zonal se levantó un barrio —carenciado, si los hay—. Allí vive María, viuda y sin trabajo; le hace frente a las mismas necesidades que sus vecinos y, al igual que ellos, intenta sobrevivir en una precaria casilla.

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7. EL MONO  |  EL FRUTILLAR

Bariloche, Río Negro / Casi como una paradoja, en los barrios más humildes de la ciudad no hay gas. El mono es albañil, y como decenas de miles vecinos, debe cargar al hombro con su propia garrafa para paliar el frío.

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8. EL NENE  |  ARRAYANES

Bariloche, Río Negro / Lejos del centro barilochense se encuentro el Alto, donde las nevadas caen con mayor intensidad y se siente más el hambre, el frío y la indiferencia del resto.

Marcelo Martínez

Reportero gráfico  |  Patagonia 

«Intento retratar realidades, significarlas a través de la fotografía; para hacerlo, recorro los barrios tanto como los parajes de la Linea Sur. En mi camino como fotoperiodista trabajé —aún lo hago— para medios periodísticos locales y nacionales (Clarín, Telam, Rio Negro), además de colaborar en revistas de periodismo independiente.»

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6 Comentarios

  1. Silvia Gramer enero 15, 2018 en 10:52 pm- Responder

    Muy buenos trabajo. Muestra tu sensibilidad social y una mirada clara y auténtica de un Bariloche que pocos quieren ver. Felicitaciones . Adelante!!

  2. Camilo enero 15, 2018 en 11:15 pm- Responder

    Para retratar una realidad con la intimidad como la que nos muestra acá Marcelo, hay que conocerla. Saber de qué se trata.
    Cartier-Bresson dijo: “el fotógrafo no puede ser un espectador pasivo, no puede ser realmente lúcido si no está implicado en el acontecimiento.”
    Y Marcelo, se nota, lo está.

  3. Hernán enero 16, 2018 en 8:18 am- Responder

    Mas allá de la belleza de las fotos, se debe reconocer el trabajo y deidicación que se refleja en cada imagen.

  4. Dany Arriagada enero 21, 2018 en 6:13 am- Responder

    Como siempre.. un placer conocer al hombre detrás de la cámara fotográfica… pero mayor aún el orgullo, al reconocerlo por su trabajo.

  5. Roberto Aguilera enero 22, 2018 en 2:40 pm- Responder

    Dura realidad, que tristemente conocía,es un gusto encontrar un narrador,fotógrafo,etc que no sea independiente, no hay que serlo,tomemos partido y cambiemos lo podrido,abrazo y Justicia

  6. Elizabeth Rodríguez mayo 29, 2018 en 4:54 am- Responder

    Dura las imágenes, pero de vital importancia conocerla de un Fotógrafo, que se dentra con su lente, a enseñarnos la realidad diaria, de un lugar tan precario, y tan cerca de la riqueza y abundancia…

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