Perfiles

Un abrazo que diga «te quiero»

El cabello negro que antes llegaba hasta la mitad de la espalda cae con el roce de una caricia. Entre agua caliente y piel, corren mechones enteros desprendidos

Muñeca rota

«Todavía el corazón no le cuelga de un hilo, como cuelgan los frutos descompuestos o los retratos de pared mecidos por el viento. Todavía su corazón, hoy un higo

Desde las sombras

«En esa ocasión vi —por primera vez— dos flacos respirando dentro de bolsas, pero no entendí. Imaginé que era otra cosa, no sé qué. No

Novedades en tu correo ¡Suscribite al boletín de Angular!